Mi?rcoles, 30 de junio de 2010

Ayer, conmigo en modo librero-mel?n:
-?Ten?is gu?as de Oxford? -pregunta un cliente
-?Para qu? idioma?
Me mira extra?ado.
-En castellano.
-No, no tenemos.
-Es que veo de Londres pero no encuentro de Oxford.
-Disculpe usted -le dije.-?Cre? que se refer?a a gu?as de conversaci?n de la editorial Oxford...
Cuando, ahora que lo pienso, la editorial Oxford tiene diccionarios, m?todos de idiomas, lecturas graduadas... pero no gu?as de conversaci?n. Ya os digo: librero-mel?n.


Publicado por Bernie_Ohls @ 9:21  | An?cdotas
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Martes, 29 de junio de 2010

Libreros hard-boiled intentando sobrevivir a la avalancha de novedades que les quieren presentar sus distribuidores.


?A d?a de hoy no trabajamos con MELISA (Mensajer?as del Libro S.A.). Hasta hace poco lo correcto era decir que ellos no trabajan con nosotros, pero por lo visto su comercial vino hace unos meses dispuesto a servirnos sus libros. No se nos escapa que si viene ahora es porque est? la crisis y venden mucho menos: cualquier punto de venta puede ser vital para sus objetivos. No me consta que se les haya dado respuesta y me parece bien hacerles esperar. Al fin y al cabo nosotros hemos tenido que esperar much?simos a?os.

Ese mismo comercial vino por primera vez tres a?os despu?s de que hubi?semos abierto. Miraba a su alrededor buscando sus libros (los que se supone que nos deber?an distribuir ellos) y vio que no nos faltaban t?tulos de Edhasa en la secci?n de Novela Hist?rica. Yo hice un comentario en favor del fondo de la editorial y una observaci?n respecto a la letra excesivamente peque?a de algunos libros del antiguo formato de Pocket Edhasa (si quieren saber de lo que hablo, b?squense C?sar Imperial, de Rex Warner, en el formato antiguo de esa colecci?n). Raz?n de m?s para que compren la edici?n grande, me dijo con una sonrisa, cuando nadie mejor que ?l sabe que los libros de Edhasa son cualquier cosa menos baratos. El comentario me sent? como una patada en los huevos y cre? comprender muchas cosas. ?Qu? se puede esperar de alguien al que le importan un carajo los lectores de los libros que distrubuye?

Como al mundo del libro en Espa?a le sobran libros, editoriales y distribuidores, tampoco es que uno les eche demasiado en falta, y los libreros que lean esto saben que cuando uno quiere un libro, de una u otra forma lo acaba consiguiendo. Quiz? no de la forma y con la prontitud deseada pero el cliente que me pida uno de sus libros no se va a quedar sin ?l.

Tampoco nos vamos a quedar sin cantidades de sus bestsellers y longsellers y al final las que pagan el pato son todas esas editoriales medianas y peque?as que ellos distribuyen, aquellas que tienen que luchar para hacerse un hueco en las librer?as entre sus estantes. Salto de P?gina, por ejemplo, es una buena editorial con un cat?logo interesante y de la que tenemos algunos t?tulos puntuales en nuestro fondo, pero que no est? m?s representada porque si algo nos falta a los libreros es espacio y no le vamos a dedicar m?s que el imprescindible a aquellas editoriales de un distribuidor que durante tanto tiempo no ha querido saber nada de nosotros. Sin busc?rselo, resultan maltratadas porque nos hemos sentido maltratados por su distribuidor.

Y es lo que hay.


Publicado por Bernie_Ohls @ 10:53  | Distribuidores
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Lunes, 28 de junio de 2010

Leer la ?ltima an?cdota de Diego Zaitegui (librero en Librer?a Zebras) publicada en el muro de Libreros que ocultan informaci?n despu?s de haber sido maltratados y donde relata su conversaci?n con un cliente no demasiado bien de la azotea, me ha tra?do al recuerdo otra de uno al que?yo atend?hace alg?n tiempo?y tampoco estaba todo lo cuerdo que cabr?a esperar.

Por suerte lo vi venir y no me pill? de sorpresa. Se?acerc? al mostrador algo m?s acelerado y envarado de lo normal, dej? caer sobre ?l cuatro libros que hab?a ido cogiendo de la librer?a,y me dijo.

-?Podr?a reservar estos libros?

Le mir? al rostro: ojos como platos. Mir? los libros: Las profec?as de Nostradamus y otros tres que no recuerdo, a?n m?s esot?ricos y bastante m?s desconocidos. Blanco y en botella: leche.

Me puse en modo?cara de palo y di secretamente las?gracias por que me hubiese tocado a m? atenderle y no a mi compa?era Daniela, que?se habr?a podido ponerse muy nerviosa.

-S? -respond?, lac?nico.

-?Cuanto tiempo? -pregunt? ?l.

-Una semana -volv? a responder. Normalmente reservamos los libros hasta quince d?as pero como es algo que decido yo y no cre?a realmente que fuera a volver a por los libros (desde luego no a por los cuatro) opt? por no darlle m?s margen.

Se qued? con la cabeza baja mirando al mostrador (no a los libros sino al mostrador) durante unos dos o tres segundo. Despu?s alz? la cabeza y dijo:

-Vale.

Me acerqu?los cuatro libros. Volv? a mirarle y comenzando con el protocolo?a la hora de hacer las reservas, pregunt?:

-D?game sus apellidos?

-Francisco.

No dije nada. Apunt? Francisco en la casilla del nombre

-?Su primer apellido?

-Francisco.*

Tecle? "Francisco" como primer apellido en el ordenador

-?Y el segundo?

-Esteban

Tecle? "Esteban" como segundo apellido. Como a?esas alturas ya hab?a comprendido que el primer "Francisco" no se corresponder?a con el que se supon?a que era su nombre, lo borr? y pregunt?.

-?Su nombre?

-Sonia. -Tecle? "Sonia" en la casilla del nombre. El?cliente siemprre tiene la raz?n. Algo no debi? cuadrarle, no s? si en el nombre que me hab?a dado o en mi reacci?n impet?rrita, porque sinti? la necesidad de dar una explicaci?n y a?adi?- Es que tengo muchos nombres.

-Ya -dije yo, e hice hice la ?ltima pregunta,?aquella cuya?respuesta ya sab?a.- ?Su n?mero de tel?fono, por favor?

-No tengo -dijo.

-Est? bien.

Cog? los libros, los pas? por el lector de c?gido de barras, los asoci? al nombre dado por el cliente y les puse una goma el?stica. Entonces le dije.

-Ya est?. Tiene una semana para recogerlos.

-?Ya?

-Ya -sin dejar de mirarle

-Vale.

Y se fue, cabizbajo de nuevo. Cuando le vi salir por la puerta entr? en la ficha de cliente y en observaciones puse:

Sonia Francisco Esteban es un hombre que ha reservado a ese nombre cuatro libros de esoterismo. Cancelar la reserva de los mismos pasada una semana.

Otro tal vez hubiera quitado la goma a los libros y los habr?a vuelto a poner en su sitio, pero yo prefer? no hacerlo. Si le daba por volver (ya fuera para llev?rselos o no) y no estaban reservados, yo recordar?a cu?les eran, pero si lo hac?a y le atend?a otro compa?ero, cuando preguntara por los libros, recordara o no nombre improvisado al que los reserv?, si no los encontraba guardados lo mismo liaba una buena.

Pasada una semana se anul? el pedido y no volv? a saber nunca m?s de Sonia.

(*Observaci?n: No recuerdo exactamente los nombres que me di? como apellidos, pero s? que?fueron dos nombres propios. El nombre de Sonia s? que lo recuerdo: me esperaba otro nombre de var?n, o incluso un apellido como nombre, pero un nombre de mujer...).

?


Publicado por Bernie_Ohls @ 11:06  | An?cdotas
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S?bado, 26 de junio de 2010

Hoy me ha dado por pensar que el apocalipsis librero llegar?los d?as posteriores a la muerte de?C?sar Vidal, porque siendo como somos un pa?s de borregos (palabras de un amigo m?o) en el que tiene que morirse un autor (Delibes, Saramago...) para que se nos? despierte?el inter?s por su obra (yo me incluyo en la masa) y no teniendo las editoriales mejor excusa que el hundimiento de uno de sus buques insignia para bombardearte con el env?o de todo el cat?logo que lo representa (y nuevas ediciones de sus obras),?cuando los libreros a?n estemos descuidados haciendo sonar trompetas?(las vuvuzelas del apocalipsis) para celebrar?el fin de tantos a?os de incertidumbre respecto al ?ltimo libro del fallecido,?nos alcanzar? un doble tsunami que no veremos venir y por?los que moriremos aplastados?o ahogados: el de gente que acudir? en masa a comprar sus libros tras escuchar el emotivo adios lacrim?geno que le den en la COPE (y otros medios que se hagan eco)?y el de?sus libros, los ya publicados y reediciones m?s lindas y caras de los mismos, que para una m?s r?pida distribuci?n no tendr?n m?s remedio que venir en camiones remolque como los de las obras para que nos lleguen todos a todos a tiempo a nuestras librer?as (donde los volcar?n como si fueran arena de obra).

La inyecci?n econ?mica que supondr? para el negocio la venta de los libros del autor no ser? m?s que hambre para ma?ana porque las miles de voces de clientes que nos preguntar?n a la vez cu?l fue su ?ltimo libro acabar? con la cordura de la gran mayor?a de los libreros. S?lo sobrevivir?n unos pocos, los suficientemente fuertes como para soportar la dura prueba, y cuando crean que todo ha terminado, se encontrar?n con que las editoriales siguen publicando libros del autor llamados in?ditos, comentados o terminados por alg?n hijo, encontrados en el caj?n de un escritorio o en una memoria USB. Los supervivientes se dar?n entonces cuenta de que la vieja pregunta sigue sin respuesta y en boca de todos.?Y siendo menos los libreros con vida vendr?n busc?ndoles m?s clientes que antes para que se les den respuesta. Y... ?qui?n podr?a soportar esto despu?s de todo lo pasado?

Lo s?, lo s?. Estoy hecho polvo de la cabeza...


Publicado por Bernie_Ohls @ 21:01  | Otros
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S? que la he atendido con anterioridad, pero tengo mala memoria para los rostros y los nombres. Se me acerc? ayer mientra colocaba unos libros y me pregunt?:

-?Podr?as recomendarme unos libros?

Como la cosa estaba tranquila (Espa?a se jugaba el pase a octavos en el Mundial de F?tbol), pod?a?atenderla con calma. Le pregunt? qu? gustos ten?a, y respondi?:

-Leo de todo pero soy muy superficial, as? que quisiera que fuera algo sencillo.

Me pareci? una extra?a respuesta. La tante? un poco con algunas preguntas y s?lo saqu? en claro que no quer?a libros polic?acos ni que hablaran de amores. Le pregunt? por libros que hubiera le?do y disfrutado, para hacerme una idea.

-La soledad de los n?meros primos. Ese me gust?. La elegancia del erizo no tanto, pero tambi?n.

Como los dos eran libros de autores no hispanoamericanos, nos dirigimos a esa secci?n a ver si ve?a algo que me inspirara. Hablando de camino a la secci?n volvi? a repetirme que era muy superficial. No ser?a la ?ltima vez que lo dijera (lo repetir?a una tercera vez m?s tarde) y tuve la sensaci?n de que esa muchacha se minusvaloraba y ten?a la autoestima por los suelos (porque La elegancia del erizo, por ejemplo,?no es que sea precisamente una lectura superficial).

Llegados a la secci?n, empez? a ver los libros. Al?cruzarse con el?Ensayo sobre la ceguera, me dijo:

-Ese me encant?.

-Pues ese no es precisamente una lectura?de alguien superficial -le dije yo, y me sent? mucho m?s seguro porque confirmaba que no era superficial, sino muy severa consigo misma.

Ea buscar libros que hubiera le?do yo?y?me hubieran gustado. Tal y como cog?a un libro, se lo pasaba y le explicaba de qu? iba. Ella me preguntaba una o dos cosas, escuchaba mis respuestas y asent?a. As? hasta tres veces, los tres libros que iban a ser lecturas para sus vacaciones: Diario de un ama de casa desquiciada (Sue Kaufman, Libros del Asteroide), Burlando a la parca (Josh Bazzell, Anagrama) y Tardes con Margueritte (Marie-Sabine Roger, Duomo), aunque con este ?ltimo se puso un poco m?s en guardia cuando le sije que contaba una historia de iniciaci?n a la lectura porque por alguna asociaci?n de ideas le trajo a la mente Firmin, que no le gust? nada. Tambi?n le ense?? El castillo de cristal (Jeannette Walls, Suma de Letras) pero me dijo que lo hab?a le?do y le hab?a gustado mucho tambi?n

Me dio las gracias y se fue para la caja, sonriente. M?s tarde pensar?a en ella, en sus lecturas y su actitud, y record? que una vez mi compa?era?Conchita me habl? de una muchacha que nos estaba muy agradecidos porque no le?a nada y a partir de nuestras recomendaciones se inici? en la lectura. Le?hab?a comentado?que uno de los libros que le hab?amos recomendado y le hab?a encantado hab?a sido Ensayo?sobre la ceguera, posiblemente recomendado por mi compa?era Janet. Empec? a atar cabos. La elegancia del erizo y?Firmin son libros bastante recomendado por mi compa?era Virginia. La soledad de los n?meros primos le encant? a Conchita. El castillo de cristal, si no se lo recomend? yo, lo har?a mi compa?era Celia porque nos gust? mucho a los dos...

S?, es posible que fuera esa muchacha. No hizo amago de buscar un libro por su cuenta. Quer?a que le recomendara y dejarse llevar, posiblemente por su falta de confianza, anclada en esa imagen de s? misma que ya es pasado: aquella muchacha dos o tres a?os m?s joven que sent?a curiosidad por leer pero ten?a miedo de iniciarse, de ponerse?coger un libro que no alcanzara a comprender y la hiciera sentir tonta.

Ahora pienso en su biblioteca, nutrida con libros por nosotros recomendados, algunos que le gustaron y otros que se le atragantaron pero que no minaron su confianza en nuestro criterio. Eso me hace sentir bien y desear no haber errado en la selecci?n de hoy. Ojal? que pasado el verano vuelva y me diga que ha disfrutado con los tres.

Para terminar, una iron?a. En un momento de nuestra conversaci?n, aquella que repiti? hasta tres veces que le?a de todo pero era muy superficial me dijo que un libro con el que no hab?a podido era Venganza en Sevilla, que ?hab?a intentado empezarlo hasta tres veces pero no pod?a con ?l. Yo le expliqu? que ten?a una primera parte, titulada Tierra firme, que tal vez era dif?cil ubicarse sin haberlo le?do antes. Pero no s?, qui?n sabe... Prefiero pensar que no es para nada superficial y busca en los libros algo m?s de lo que puede ofrecerle un bestseller.


Publicado por Bernie_Ohls @ 0:21  | Lectores
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Viernes, 25 de junio de 2010

Estaba a setecientos kil?metros de distancia, calculo a ojo, y ese d?a sal?a un nuevo libro suyo a la venta. Recibimos una llamada suya a la una y media de la tarde.

-Me han dicho que han ido buscando mi libro y no lo tienen.

?l es un autor bestseller dentro de los libros en su rama de ensayo, alguien muy conocido y le?do que ya debe estar podrido de dinero, y estaba en lo cierto a medias. No lo?ten?amos en la librer?a pero s? estaba en el almac?n. No es que nos hubi?ramos retrasado a la hora de darle entrada.?Lo ?nico que ocurre es que los distribuidores no se f?an de que los libreros cumplan con la fecha de salida de las novedades y te entregan los libros el mismo d?a que salen para asegurarse de que as? sea. Las?agencias de transporte, por su parte,?tienen sus rutas y horarios establecidos y aunque algunas librer?as recibieron sus libros a primera hora de la ma?ana, en nuestro caso tenemos que esperarnos a que nos los entreguen en torno a la una, por que es "cuando nos toca". Si a eso le a?adimos que el almac?n no est? en la librer?a sino lo suficientemente alejado como para que tengan que traernos los libros en una furgoneta, obtenemos que la novedad no la tenemos en la librer?a hasta el viaje que los compa?eros hagan a las tres y media de la tarde. Es lo que hay.

Informamos al autor de que no hab?a ning?n problema con su libro, no fuera a darle un patat?s. Me dio por preguntarme si eso de llamar a las librer?as cada vez que alguien le dec?a que no estaba su libro ser?a una pr?ctica habitual en ?l. Compadec? al editor por lo que ser?a capaz de montarle si all? donde fuera no encontraba sus libros lo suficientemente expuestos. Y?me acord? de lo que una vez me contaron de ?Antonio Cabanas, Por lo visto, cada vez que iba a alguna ciudad y no ve?a su libro llamaba a la editorial. De ser cierto eso, viajando?cada dos por tres de un lado para otro como est? el autor en los?aviones que ?l mismo?pilota?como comandante de Iberia,??qu? gran putada para su editor!


Publicado por Bernie_Ohls @ 0:24  | Escritores
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Jueves, 24 de junio de 2010

He tardado pero he vuelto. Circunstancias varias me han mantenido alejado: las responsabilidades de uno, en la vida y el trabajo. Echaba en falta dedicar un hueco a este blog. Lo mismo podr?a decir del S? que mi padre dec?a de Willy Uribe: echaba?en falta una lectura que?me hiciera disfrutar. Tambi?n?que he tardado?(en este caso, en leerlo). Estaba apilado en la infinita?torre de lecturas postpuestas (los libros que compras por gusto, para leer a gusto, esas lecturas minoritarias para un librero que acaba leyendo m?s por trabajo o curiosidad) desde hac?a aproximadamente a?o y medio cuando supe de ?l gracias a la BCNegra de ese a?o.

Willy Uribe particip?en?una charla en la que se hablaba del taller literario de Ramiro Pinilla (taller al que perteneci?) junto con el propio Ramiro Pinilla y y un cr?tico vasco del que no recuerdo el nombre. Los tres de Bilbao, y cuando a tres de Bilbao se les reune tan lejos de Bilbao todo puede pasar. En este caso hubieron?muchas risas y comentarios interesantes que compartieron con nosotros. Pero yo me qued? con un momento en el que Willy se emocion? al rememorar sus a?os de aprendizaje como escritor.

Uno es librero aficionado a la novela negra y est?poco acostumbrado a ver a un escritor sencillo, humilde y humano. Despu?s de o?rle hablar, me dije que deb?a merecer la pena leerle. Adquir? S? que mi padre dec?a y Revancha. Me alegra saber que no me equivocaba. Willy Uribe escribe una novela negra con el punto hardboiled americano pero adaptado a nuestra realidad nacional. La empec? anteayer y tal como la termin? ayer, me puse con Revancha, que tampoco va nada mal.?Esta ?ltima?(publicada por Ediciones ?mbar) todav?a pueden encontrarla en las librerias, lo mismo que Cuadrante Las Planas (con la que le han reconocido como finalista del premio Tusquets de este a?o), pero S? que mi padre dec?a no. Esa est? descatalogada, como tantas otras.

Con suerte la pueden encontrar saldada en librer?as de segunda mano, a un precio de 3 o 4 euros. Una l?stima: no el que les salga tan barata, sino que?a uno le cueste tres o cuatro euros una novela que vale mucho m?s cuando te est?n vendiendo libros en r?stica con solapas a veinte euros que s?lo son mierda concentrada.


Publicado por Bernie_Ohls @ 10:27  | Libros
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