Domingo, 01 de agosto de 2010

-No veo que teng?is mi libro.

Me lo dijo sin antes saludar. ?Para qu?? Solo era otra eterna tarde de s?bado en la que uno preferir?a estar en cualquier otra parte y espera algo de compasi?n de aquellos que se le dirigen en la forma de un m?nimo de cortes?a. Pobrecillo, trabajando un s?bado por la tarde. Cari?o: si le pedimos un libro no olvidemos darle antes buenas tardes,?me gustar?a que dijeran?a sus parejas, pero tal vez sea mucho pedir.

Tard? un segundo en ubicarle. Autor local pero no de los de autoedici?n. De los que generalmente publican ensayo y no? tienen uno o dos libros, sino unos cuantos de los que siempre te falta alguno. De los de edad avanzada?que no tienen cosa mejor que hacer que pasearse por tu librer?a cada dos por tres para controlar sus t?tulos y angustiarse cuando no los ven porque,?como me dijo una vez un librero sevillano,?pertenecen a?la Cofrad?a del Pu?o Cerrado; el equivalente "culto" de los que se pasean contemplando obras... Si son libreros es posible que tengan alguno como ?l. Yo, as? de memoria, por lo pronto se me vienen a la mente tres.

-Buenas tardes, don.... -llam?mosle Pepito. Yo s? le saludo, ya saben, por lo de?"tratar como te gustar?a que te?trataran " y todas esas historias.-??A cu?l de ellos se refiere?

-El de ...-y me dice el t?tulo del ?ltimo, publicado hace poco menos de un a?o para aprovechar el tir?n de otro similar igual de localista y que se estaba vendiendo como churros.- No lo veo -repite, y?percibo un atisbo de angustia en su rostro, reflejo del c?lculo de ventas que piensa ha podido perder porque no lo tengamos- pero como hab?is cambiado esto...

Es su esperanza, lo que todos esperan, que est?n equivoc?ndose porque?les cuesta?aceptar que nos falten sus libros. Efectivamente, hemos cambiado recientemente algunas secciones de lugar y eso le hace tratarme con cierta moderaci?n, no vaya a ser que se cabree y luego tengamos el libro en un sitio bien a la vista. Algunas personas mayores tienen muy mal pronto.

-Pues don Pepito, si no tenemos su libro no ser? por no querer tenerlo. Porque su libro se vende muy bien, eso lo sabe usted tan bien como yo,?y la cosa no est? como para no tener un libro que se vende.

Todo lo dicho es verdad y por eso se lo digo. Por eso y por alimentar su ego, que?nunca est? de m?s. Alimentar el ego de escritores es algo que no practico todo lo que me gustar?a y que, nuevamente si son libreros, les aconsejo que hagan.?No se imaginan lo?divertido que puede llegar a ser.

Tecleo en el ordenador el t?tulo de su libro. Aparece en pantalla y veo sus existencias: cero. Generalmente reviso todo antes de dar la?noticia (si est? pedido, el estado del libro, etc.) pero decido solt?rselo crudo. Debi? haberme saludado.

-Efectivamente, no lo tenemos.

Le miro inmediatamente a la cara para?no perderme?su angustia que, efectivamente, se acrecenta. Qu? cruel eres, Bernie. El pobre hombre no se merece esto porque le tengas?algo de man?a desde?esa Feria del Libro en la que?le tuviste?firmando y Guardiola le castig?.?Creo recordar que eso?tambi?n?un s?bado pero del a?o pasado, y?digo Guardiola no porque piense que sea Dios (algunos lo pensar?n, pero yo no soy cul?) sino porque mientra estaba all? sentado, viendo que no ten?a?ning?n ?xito, se puso unos cascos para escuchar el futbol. Me pareci? una falta de respeto, particularmente?en?el momento?que grit? ?GOL! y levant? los dos brazos en alto. Creo que ah? estuvo el punto de inflexi?n. Finalizada la sesi?n de la firma?se march? muy?serio y lo atribu? a que no hab?a firmado lo que esperaba, pero al d?a siguiente me enter? de que el Bar?a le hab?a metido 2-6 al Real Madrid en el Santiago Bernabeu y comprend? muchas cosas (su silencio funerario, el olor a vinagre que emanaba de su rostro...). Por eso digo que Guardiola le castig?.

Tard? un poco en reaccionar y aprovech? para?decirle antes de que el dijera nada:

-Vamos a ver qu? pasa...

Profundizo en los entresijos de la ficha del libro. Ese es el momento en el que tocar?a apaciguarle dici?ndole que posiblemente est? reponi?ndose, hayan ejemplares en el almac?n o cualquier historia, pero prefiero permanecer?en silencio porque te hace parecer m?s profesional. Medio minuto despu?s, me relamo porque soy un cabr?n y la cosa es mejor de lo que esperaba.

-Mire, don Pepito -le digo-.?Tenemos un pedido de abril de cinco ejemplares que no nos han servidos. El programa lo reclama autom?ticamente pasados unos plazos, pero no han llegado.

-?Desde abril est?is sin ?l? -Su angustia se dispara exponencialmente. Imagino que no puede calcular a bote pronto el n?mero de ventas perdidas y eso le pone bastante nervioso.

Entonces caigo en la cuenta de un detalle y a?ado:

-Es m?s. Para la Feria del Libro de este a?o yo tambi?n lo ped? y?tampoco me lleg?. Sus otros t?tulos s? estuvieron representados, pero este no, as? que lo tenemos m?s que pedido y el reclamado.

Conoci?ndole s? que normalmente se habr?a cabreado, que no?habr?a llegado?a montar un esc?ndalo pero habr?a intentado presionarme, pero deb? dejarle tan descolocado que s?lo alcanz? a decir:

-Pero hombre. Eso hay que llamar a la editorial y reclamarlo telef?nicamente o hacer algo...

Y a lo mejor otro d?a me habr?a sentido impelido a hacerlo, aunque s?lo fuera por curiosidad propia, para saber si el libro est? agotado (algo posible) o el distribuidor es un manta (a?n m?s posible). Pero, ?oh, vaya! ?a qui?n vas a llamar un s?bado por la tarde (o cualquier d?a de la semana siguiente que, siendo ya agosto, posiblemente est?n todos de vacaciones)?

Como no tengo m?s que decir, me encojo de hombros. ?l tampoco tiene m?s que decirme ni puede hacer m?s, as? que se retira con el tambaleo del boxeador noqueado. Soy consciente de que?he sido algo s?dico?y he disfrutado con ello pero, ?qu? quiere que les diga? Est?s trabajando un s?bado de operaci?n salida que no viene ni el tato y?se te cruza uno de estos autores maleducados que no saludan y vienen imponiendo, que te ponen buena cara s?lo si ven sus libros pero te consta que menosprecian tu librer?a a tus espaldas, y uno se siente impelido a hacer algo, aunque s?lo sea para no morir de aburrimiento.

Mejor morir matando.


Publicado por Bernie_Ohls @ 23:52  | Escritores
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios